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La Cordillera de Los Andes, segunda cadena montañosa más alta después de los Himalayas, en Asia es la más larga del planeta.  De 15 mil kilómetros, se extiende desde Alaska hasta la Antártica, atravesando el continente de norte a sur por todo el litoral del Pacífico, desde los 11° de latitud norte hasta los 56° de latitud sur.

Chile es un territorio eminentemente montañoso, donde un ochenta por ciento de la superficie representa terrenos de altura.  Sin embargo, debido a la dificultad que implica vivir en la cordillera, los únicos habitantes del macizo, aparte de los altiplánicos que han estado por siglos en las cumbres, han sido los mineros.  Ellos han poblado la montaña exclusivamente por fines económicos.

La condición montañosa del país crea factores positivos y negativos para los chilenos.  Por una parte, el terreno abrupto y elevado representa una gran reserva de agua dulce y de recursos minerales, como, asimismo, juega un papel de importancia en las características climáticas del país.

Las mayores dificultades, derivadas de la topografía extrema, implican un mínimo desarrollo de la agricultura y de las comunicaciones viales, lo que implica los asentamientos humanos.

Aún así, la Cordillera de Los Andes es escenario de múltiples actividades, dentro de los cuales destacan las deportivas. Éstas tienden a realizarse por estaciones debido al clima que presenta el macizo.

En las zonas norte y centro de la cordillera, los deportes de invierno realizados sobre los mil 800 metros sobre el nivel del mar (msnm) se caracterizan por practicarse sobre la nieve, ya que a partir de esta cota las condiciones atmosféricas permiten que la temperatura descienda hasta los ceros grados Celsius, punto de congelación del agua.

Hacia el sur del país la temperatura disminuye, por lo que cae nieve en cotas más bajas que en la cordillera central. Con esas condiciones puede nevar al nivel del mar, como ocurre en Punta Arenas.

Algunos de los deportes que se practican sobre la nieve son los de deslizamiento, como el esquí, snowboard y telemark, y los de ascenso, como el trekking, escalada y randonée.  Los del primer grupo se efectúan con un equipo que permite un deslizamiento controlado y requieren de medios de elevación.  Los segundos se basan en conquista las cumbres mediante las capacidades físicas de cada deportista.

En Chile, la Cordillera de Los Andes presenta cumbres superiores a los seis mil msnm. Además, la distancia entre la montaña y las grandes ciudades no sobrepasa los 200 kilómetros.

No es un detalle menor que el país se ubique al sur del Ecuador, ya que sólo existen cuatro naciones que poseen nieve en el verano del hemisferio norte. Las otras son Australia, Nueva Zelandia y Argentina, las que se convierten en llamativos lugares de turismo de invierno.

Chile posee 16 centros de esquí, que van desde la V  a la XII Región.

Hay de todos los tamaños, algunos modernos y otros que aún se mantienen intactos desde mediados del siglo XX.  La infraestructura varía de norte a sur, al igual que la calidad de nieve.

En la Cordillera central las dendritas (nieve en su estado de congelación) tienden a ser más secas debido a la altura en la que están situados los centros de esquí.   Por ejemplo, Valle Nevado, que en su base se encuentra a 2.880 msnm, en el más alto de Sudamérica.

Fuente: Diaz, Claudia (2004). “El oro blanco de la Cordillera de Los Andes”.  Escuela de Periodismo. Universidad Andrés Bello.

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